Una de las primeras referencias que constan del Esquí de Velocidad (también conocido como o Kilómetro Lanzado o Speed Skiing), es la competición que se realizó en 1930 en Saint-Moritz (Suiza), y que fue organizada por Walter Amstruzt. El ganador, Gustav Lantschner, alcanzó los 105,68 km/h. Años más tarde, en 1978, Steve McKinney en Portillo (Chile), fue el primer esquiador en superar los 200 Km/h.

Actualmente el Récord del Mundo ya está por encima de los 250 Km/h, y el récord español por encima de los 240 Km/h.

El mejor esquiador de velocidad de la historia y plusmarquista en varias ocasiones, es sin duda el italiano Simone Origone. Con los mismos honores, pero a nivel nacional en España, tenemos a Ricardo Adarraga.

El Esquí de Velocidad es una disciplina que está incluida en la F.I.S., y que fue presentada en la Olimpiada de Albertville'92, aunque todavía no se considera un Deporte Olímpico.

Las pistas en las que se han batido los récords los últimos años, han sido las de las estaciones francesas de Les Arcs y Vars.

La procedencia de llamarlo Kilómetro Lanzado y “KL” parece que viene de la forma en que los italianos lo llamaban en la mítica pista de Cervinia, y que se fue extendiendo por los corredores de esta modalidad. Sin embargo, la longitud de las pistas es variable.

Dinámica de la competición y pista

En una competición de Esquí de Velocidad el objetivo es que el esquiador acelere al máximo deslizando en línea recta y manteniendo una posición aerodinámica durante la primera parte de la pista (larga parte de aceleración), para después poder recorrer en el menor tiempo posible la segunda parte (últimos 100 metros de la bajada), ya que es en el único lugar donde se mide la velocidad adquirida. Posteriormente y tras la suave compresión de la pista, vendrá lo más parecido a un largo y suave llano donde se romperá la posición oval y se podrá decelerar con seguridad.

Disciplinas

  • S1

    Es la categoría en la que los corredores llevan ayudas aerodinámicas como “Alerones” tras las pantorrillas, casco aerodinámico especial, traje de látex, bastones especiales en forma de 4, etc., y esquís de hasta 240 cm.

    Gracias a todo ello y al reglamento, se pueden adquirir máximas velocidades de más de 250 km/h, y el ganador de la Copa del Mundo se lleva el Globo de Cristal FIS de la disciplina.

  • SDH (Speed Downhill)

    Es la categoría de iniciación en la que se busca el límite al que puede bajar un esquiador con el material de una competición FIS de Esquí Alpino, normalmente idéntico al de Descenso, y sin ayudas aerodinámicas. Las velocidades y aceleraciones son menores que en S1. Por tanto es la categoría ideal para aprender y habituarse a las altas velocidades.